BÁLSAMO DE LAUREL



EL LAUREL, RECETA DE BÁLSAMO DE LAUREL, CON SUS FRUTOS


Se puede escribir mucho de los usos populares del laurel, del que el más conocido es en la cocina, para aromatizar los asados, como eupéptico (facilita la digestión) y en los guisos de legumbres, carminativo (elimina los gases). Aunque el laurel también tiene otros usos, combatir los resfriados, la bronquitis, catarros, gripes y reumatismo, además de utilizarse como tónico estomacal. También sirve para ahuyentar insectos, podemos ponerlo entre la ropa del armario para evitar las polillas, y en los tarros de legumbres, para evitar los gorgojos.
De sus semillas se obtiene un aceite muy apreciado, el llamado aceite de laurel, de un color verde oscuro y muy aromático que se utiliza para fabricar jabones, pomadas y como bálsamo para tratar torceduras y esguinces, El aceite de laurel también se utiliza para proteger los cascos de los caballos, pudiendo encontrar en el mercado productos con esta específica aplicación.
Otro producto del fruto del laurel es el bálsamo de laurel, que se prepara machacando en un mortero un puñado de frutos o bayas de laurel negras (las maduras), poniéndolas a hervir en agua durante unos 10 minutos, colando con un trapo el producto resultante, dejando enfriar el líquido, se recoge la capa de grasa que flota con una cuchara, la que se va introduce en un bote, para posterior uso tópico, como antirreumático y antiinflamatorio.  En fricciones para aliviar las tortícolis, lumbalgias, ciáticas, torceduras de tobillos y otros dolores osteomusculares (de huesos y músculos).

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